Pelagia, era una muy celebrada y conocida comediante en Antioquía.
Se
la presenta como una de las más insignes pecadoras del mundo, allá por
la segunda mitad del siglo V. En Antioquía -este era el escenario de sus
danzas sensuales y altaneras- se la llamaba "Margarita" que es la
traducción de "gema", quizá porque, en ocasiones, lo único que cubría
las carnes de la extrahermosa eran collares de perlas.
Tuvo,
en el marco de la Providencia, la suerte de toparse, en el año 453, con
Nono, anacoreta de Tabenas, sacado de allí para hacerlo obispo de Edesa
y trasladado a Heliópolis de Siria, que por el momento participaba en
un concilio provincial convocado por Máximo. Bastó oírlo para que Dios
la moviera a sincera conversión, pidiera el bautismo y cambiara sus
danzas, sus máscaras y abalorios por la penitencia.
El obispo,
creyó en la sinceridad de Pelagia. Así fue bautizada y confirmada,
recibiendo la Eucaristía.Desde ese momento, cambió su vida. Repartió
entre los pobres sus joyas y bienes, liberó a sus esclavos y vistiendo
una humilde túnica, dejó Antioquía.
Cerca de Jerusalén, halló una
gruta, donde se decidió a morar, haciendo una vida austera, penitencia y
oración. Por prudencia, ocultó su condición de mujer, y quien le
preguntaba el nombre respondía que era "Pelagio".
Tres o cuatro
años más tarde, Jacobo, el diácono de San Nono,fue a visitar a este
monje "Pelagio" del que tanto se hablaba.Pero la antigua pecadora,murió
durante la estancia del díácono en Jerusalén y éste no pudo verla.Fueron
algunos a sepultar el cadáver y allí descubrieron el sexo de Pelagia.
San
Juan Crisóstomo, doctor de la Iglesia que vivió en el siglo IV, expresó
grandes alabanzas a la santa, cuyo culto y veneración era muy popular
en el Oriente cristiano.

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