Jesús
, que ciego y sordo soy cuando dejo pasar tantas oportunidades, que pones en mi
camino, para hacer el bien. Mi vida se desarrolla en el mundo, no puedo ni debo
ignorar los asuntos temporales, pero confío en que Tú me mostrarás el camino
para conducirme siempre de acuerdo a los criterios del Evangelio
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