Santa María: el Espíritu Santo descendió
sobre ti para anunciarte la misión de ser Madre de Dios y te entregaste sin
reserva. Lo diste todo. Tú nos invitas a la conversión para que acojamos la
vida y la doctrina de tu Hijo.
Enséñanos a ser fieles a la acción del Espíritu Santo que nos pide vivir en gracia santificante y ser testigos de Cristo, tu Hijo, en medio del mundo.
Enséñanos a ser fieles a la acción del Espíritu Santo que nos pide vivir en gracia santificante y ser testigos de Cristo, tu Hijo, en medio del mundo.
Amen

No hay comentarios:
Publicar un comentario